EL CURRÍCULUM
Había depositado grandes esperanzas en ese trabajo. De hecho, la empresa pasaba por ser una de las más sólidas del sector en aquellos momentos. Al anuncio que una semana antes había leído en el periódico parecía faltarle sólo su nombre: licenciatura, máster, menor de treinta años... Con lo que no contaba, entre otras cosas porque a ello no se hacía referencia, era con el nivel de exigencia de idioma extranjero. ¡Italiano! ¡Pero quién puede exigir hoy en día italiano para trabajar en una empresa! Él, que la única palabra que conocía era "ciao"... y porque la mascota del Mundial de fútbol de Italia se llamaba así.
********** ********** **********
Apenas despegado de Barajas, ya había entablado conversación con dos preciosas estudiantes becarias Erasmus. Para su casualidad, grata casualidad, tenían el mismo destino.
- Pues te lo podrías haber ahorrado, porque no te va a servir de nada. Una amiga nuestra que fue allí a prepararse el último examen de la Escuela de Idiomas, se volvió a los cinco días sin entender ni una palabra de lo que aquella gente hablaba.
El pobre se había empollado a marchas forzadas el diccionario básico español-italiano que regalaban con las botellas de Martini que, como homenaje, se había soplado junto a sus amigos la noche antes del viaje.
- En fin, todo se verá. ¿Qué os parece si esta noche echamos unas birritas?, les preguntó él, haciendo ya uso de su nueva lengua adoptiva.
********** ********** **********
La colonia de españoles actualmente en Sicilia, bien podría compararse a la de los tiempos de Felipe V. Había jóvenes de todas partes, aunque como suele suceder siempre, los del sur se hacían notar especialmente. Ciudades como Murcia, Granada o Córdoba, eran casi más conocidas por los lugareños que las propias Roma o Milán.
Rara era la fiesta en que no asomara su cabeza. Es más, podría decirse que raro era verle en otro sitio que no fuera un sarao. Él era el más vivo ejemplo de aquellos inmigrantes en tierra extraña. Todos le conocían, aunque posiblemente nadie sabía su nombre real. Simplemente, se oía hablar por todas partes de il Condotiero.
********** ********** **********
¿Quién sería capaz de recordar nombres tan raros como Piazza degli spiriti o Strada bianca? Por ello, las calles pronto fueron rebautizadas según regiones.
- Avisa al Condotiero, que esta noche hay fiesta en Asturias.
Era, quizás, la zona más entrañable de la ciudad. Puede ser por aquello de que el primer día lograron engañar a los carabinieri que fueron a poner orden entre tanta algarabía. Les convencieron de que el motivo de estar cantando a las siete de la mañana no era otro que la nostalgia por la tierra dejada atrás. Aunque costó su tiempo, y media botella de whisky, finalmente entendieron que "Asturias" no era sólo una canción. Lo que posiblemente no acabaron de comprender muy bien fue quién era ese Don Pelayo, a quien un gordinflas al que llamaban El Tartiere escenificó con una botella de White Label, arrojando por la ventana del salón vasos de chupito, que, obviamente, hacían las veces de moros.
********** ********** **********
Lástima que él nunca hubiera tenido interés por la docencia. Porque, de hecho, los pocos italianos que durante el tiempo de su estancia conoció, acabaron hablando español de forma más que aceptable.
¡Y cómo le adoraban! A todas horas estaba disponible, y no se recuerda que nunca negara un güisquicito a quien le llamara para contarle cualquier problema. Fuera la hora que fuera.
Como aquella tarde, cuando requirieron su presencia en Cataluña. Un muchacho cercano ya a los treinta años le servía copa tras copa mientras ahogaba sus penas. Su novia, con la que llevaba cinco años, y con la que había viajado hasta allí para intentar sacarse alguna asignatura de cuarto de carrera, le acababa de dejar.
- Bueno, hombre, tú tranquilo. Ya verás cómo se le pasará. Con la tensión de los exámenes y tal, puede que necesite estar sola unos días.
El novio rompió entonces a llorar.
- Mira lo que he encontrado esta mañana en su cama. ¡Pero si apenas hemos salido de aquí, no conocemos prácticamente a nadie...!
Y sacó unos gayumbos azules, en cuya parte de arriba, y aun con la distancia, se podía leer su marca: "Italianini". Él escupió el trago que estaba bebiendo en ese momento. El ultrajado chico repetía sollozando:
- ¡Como coja al puto italiano ése...!
Casi al mismo instante, se abrió la puerta de la habitación.
- ¡Hombre, Condotiero!
Era la novia.
********** ********** **********
La última noche fue colosal. Habían decidio hacer el Camino de Santiago, si bien, algo sui generis, pues empezaron en las Canarias y después de recorrerse toda España, acabaron en Murcia. Su explicación tenía. El caso es que el jolgorio fue tal que esta vez ni las charlas sobre La Parranda les salvaron.
- ¿Quién vive aquí? Acompáñenos a Comisaría.
Más o menos, eso tradujo un amigo. El numerito era surrealista. Él, completamente piripi, con las maletas preparadas para partir en dos horas, y declarando ante la policía. Alargó todo lo más que pudo sus contestaciones. Cuando por fin acabó, todavía tuvo tiempo de convencer a la patrulla que hasta allí le había conducido, para que le acercaran al aeropuerto, so pena de perder el billete. Y es que esa misma tarde le habían sacado al póker los pocos euros que le quedaban, y ni siquiera tenía ya para pagarse un taxi.
********** ********** **********
- He hablado con el jefe de personal, y me ha dicho que mañana quieren hacerte otra entrevista. Esta vez, el idioma ya no será un problema.
Su madre estaba convencida de que su hijo recitaba a Dante como si de un trovador se tratara.
- ¿Ha traído su currículum? Bien. Bueno, al grano. ¿Qué tal lleva usted el italiano?
En ese momento, casi se le escapa una sonrisa, pero aún supo reponerse y contestar con toda seriedad:
- He estado seis meses en Italia.
A los tres días ya se había incorporado a la plantilla. Ni qué decir tiene que nunca, desde entonces, ha tenido que pronunciar una palabra en italiano. A pesar del nombre de la empresa de ropa interior para la que sigue trabajando, y de la que es fiel cliente desde su adolescencia: "Italianini".




Comentarios sobre EL CURRÍCULUM
Estimado primo,
Enhorabuena por tu blog, y bienvenido al maravilloso mundo de Internet, donde lo mismo estamos tú y yo solos que nos cruzamos con algún que otro "Condotiero" por aquí.
Oye, que buenísima esta última historia, ¿de dónde te la has sacado? ¡Jajaja! Espero verte por mi blog, personas como tú siempre son bienvenidas
¡Un abrazo!
Sr. Juanito:
Su producción literaria es tan brillante como escasa. Le propongo urgente que ponga negro sobre blanco su opinión acerca de uno de los hechos más insólitos de nuestra reciente historia democrática: Montilla, portavoz de si-mismo; yo trataría de indagar en una cuestión que me asalta nocturna y me arrebata de los brazos de morfeo: a partir de ahora, cuando Montilla hable (en castellano, pq catalán no sabe) 1) lo hará en su propio nombre?, 2) lo hará como portavoz de si-mismo?, 3) lo hará por él-mismo en nombre de él como portavoz, o en nombre suyo particular, o en calidad de presidente regional?, 4) será multado por no usar correctamente el catalán?. Propongo crear los "peones blancos", para tratar en este blog cada frase que diga Montilla y desentrañar tales misterios.
P.D.: Una cosa está clara, ya ha dimitido como ministro, pero: 1) ha devuelto el dinero?, 2) se ha buscado un buen abogado?. Quizá debería llamar a legálitas...